El rincón donde se frecuentaban intelectuales y artistas | México Mola

De Chihuahua a Ciudad de México

Era el año de 1959 cuando esta historia comenzó. Doña Guadalupe Gutiérrez deseaba rentarle a Don Antonio Martínez Robles el local que se encontraba en la esquina de las calles de Santa Catarina y Francisco Sosa. Dicho local gozaba de mala fama, de ser de mala suerte. Ya que varios negocios habían fracasado antes ahí, en ese momento funcionaba como una destartalada farmacia de barrio con pocos clientes. Aun así, Doña Lupita convencida de cambiar la suerte de la esquina, le insistió a Don Antonio para que se lo rentase con el fin de poner un merendero.

Fue así, que el 19 de septiembre de 1959, Doña Lupita, viuda, originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, ayudada por sus hijas abrió las puertas de su soñado merendero “Las Lupitas”. Ubicado en el corazón de Coyoacán, al lado de una agencia distribuidora de gas, un taller de carpintería, una tortillería y una tintorería, frente a la Iglesia de Santa Catarina (que fue edificada durante la Colonia en el siglo XVI para ayudar al templo principal de Coyoacán en su misión evangélica). Este tradicional merendero empezó, con tan solo siete mesas, con una loza elaborada en Metepec, con un árbol de la vida hecho de barro y meriendas norteñas.

Una historia de éxito

Es sutil y profundo a la vez el legado histórico de este humilde lugar, que poco a poco fue creciendo, para 1964 triplico su tamaño. Pues, esto se debe ha que el merendero empezó a incorporar los negocios que se encontraban a su alrededor.

Se ha convertido así con sus 60 años de existir, en un escenario cultural, lugar de encuentros insospechables, en el cual han ido a merendar intelectuales, políticos, músicos, escritores y poetas de la talla de Gabriel García Márquez y el ex presidente Miguel Alemán Valdés..

Este lugar empezó como un sueño, un deseo de salir adelante, con trabajo y entusiasmo de Doña Lupita y sus hijas. Hoy “Las Lupitas” representa un lugar emblemático de Coyoacán, lleno de historia y tradición que ningún turista ni mexicano debe dejar de conocer.

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